Para algunos, el venezolano Miguel Rojas quedará inscrito en la historia dorada del título de la Serie Mundial 2025 de los Dodgers por su jonrón milagroso en la novena entrada del Juego 7, que empató la pizarra 4-4 ante los Azulejos de Toronto y abrió las puertas a la victoria y al campeonato.
Para otros, su momento inolvidable fue la jugada igualmente milagrosa en la parte baja de la novena entrada, cuando, con la casa llena, atrapó una pelota complicada. A pesar de titubear y lesionarse en la acción, lanzó a su catcher Will Smith, quien logró un out de infarto sobre el corredor que venía desde tercera. Un segundo más tarde, el campeonato habría sido de Toronto.
Los Dodgers no habrían llegado siquiera a esa instancia sin otra jugada magistral de Rojas la noche anterior, en el Juego 6. Un doble play decisivo en el que el boricua Kiké Hernández atrapó la pelota y, pese a un tiro complicado, Rojas mostró agilidad para asegurar el out final.
Sea cual sea el momento que se elija, el nacido en Los Teques, Venezuela, conocido como ‘Miggy Ro’, fue el héroe menos esperado de los Juegos 6 y 7, y quizá de toda la Serie Mundial para los Dodgers. El veterano de 37 años, con la cuenta llena, confesó que ni siquiera buscaba volarse la barda, pues solo quería poner la pelota en juego para mantener con vida a su equipo. Pero lo que salió fue un proyectil de 387 pies por el jardín izquierdo.
“No soy un bateador de jonrones. Estaba ahí en mi zona, donde puedo hacer daño”, dijo Rojas, aún con emoción, esa misma noche, en la transmisión de MLB Network. “Y sucedió”.
Fue el primer jonrón del año ante un lanzador derecho, y el más grande de su carrera. Rojas no se caracteriza precisamente por el poder. Antes de ese momento, no había conectado un hit desde el 1 de octubre contra Cincinnati, pero todo parecía escrito para que el venezolano tuviera su gran noche.
Su esposa, Mariana, había predicho el milagro.
Miguel Rojas y Roki Sasaki, de los Dodgers de Los Ángeles, sonríen durante la celebración de la victoria del equipo de béisbol en la Serie Mundial en el Dodger Stadium el lunes 3 de noviembre de 2025, en Los Ángeles. (Foto AP/Gregory Bull)
(Gregory Bull / Associated Press)
“Cuando lo metieron a jugar, le dije ‘acuérdate que vas a dar un jonrón’. (En el Juego 6) no se pudo y (antes del Juego 7) le dije ‘Acuérdate que tienes el jonrón pendiente’”, contó Mariana en una entrevista a Séptima Entrada.
Ese batazo, su primer cuadrangular desde el 19 de septiembre, revivió a los Dodgers. Dos innings después, Smith conectó su propio jonrón para sellar el 5-4 definitivo, mientras que Yoshinobu Yamamoto completaba la obra con tres innings magistrales.
“El juego te honra, y ahí el juego lo honró, hace las cosas bien y merece ese momento”, dijo el mánager Dave Roberts sobre la actuación de Rojas en el Juego 7.
(Brynn Anderson / Associated Press)
En ese mismo inning, Rojas protagonizó otra jugada igual de valiosa al atrapar una pelota de Daulton Varsho con las bases llenas y lanzarla a Smith para poner out a Isaiah Kiner-Falefa, aunque en esa jugada se lesionó de las costillas.
Antes de saber que Rojas iba a ser el héroe improbable de la Serie Mundial, Roberts había valorado su paciencia, liderazgo y papel de mentor en el vestidor durante la temporada. Aunque no era titular, su presencia dio fuerza al grupo y fue clave para que los Dodgers conquistaran su segundo campeonato consecutivo.
Rojas también sabía su lugar en el equipo.
(Ashley Landis / Associated Press)
“¿Dónde jugaría si ves al equipo?”, dijo Rojas al hablar sobre el papel que desempeñaba en el equipo, el ser un jugador que cubría alguna ausencia.
“Vine a este equipo para ayudar donde se necesite, pero mi preparación para estar listo en cualquier momento, me preparó para esto”, declaró Rojas, quien en septiembre ganó por segunda vez el Premio Roy Campanella por su liderazgo.
Aun así, no defraudó la confianza de Roberts, quien lo puso como titular en los Juegos 6 y 7, pese a que solo había conectado un hit en sus últimas 20 apariciones de postemporada. Roberts, frustado por las derrotas en los juegos 4 y 5, buscaba mayor urgencia en cada jugada, tanto en la ofensiva como en la defensiva.
“Ha sido un buen tipo en el vestidor. El que él esté ahí le da más intensidad a la alineación, en la defensiva también”, dijo el mánager tras explicar su decisión de incluirlo en el Juego 6.
Rojas firmó con los Dodgers en 2023 por dos años y $15 millones. Luego activaron su opción de contrato para este año, pero ahora es agente libre. Antes de los playoffs había confesado que deseaba ganar otra Serie Mundial y jugar una temporada más antes de considerar el retiro.
Por eso, cuando los Azulejos se pusieron 3-2 arriba en la serie en el Dodger Stadium, fue el último en abandonar el campo. Permaneció en el dugout reflexionando sobre su futuro y su inminente agencia libre, una situación nueva para él.
“Para mí, la organización de Los Ángeles significa muchísimo. Era un momento para dar las gracias por todo el tiempo que había estado ahí”, dijo Rojas, quien debutó en Grandes Ligas con los Dodgers en 2014. En esta Serie Mundial lo acompañaron sus hijos y más de 20 familiares y amigos.
“Los Dodgers han hecho muchas cosas grandes para el béisbol”, agregó, recordando que el equipo comenzó la temporada en Japón y la terminó en Toronto.
Rojas sigue mostrando reflejos y recursos de élite en postemporada, algo que se vio en una barrida oportuna en tercera para vencer al exDodger Trea Turner en la Serie Divisional ante los Filis de Filadelfia, o una atrapada de mano limpia en el Juego 6 de la Serie Mundial que se convirtió, en un solo movimiento, en un out vital en primera en la séptima entrada.
Al recibir el micrófono en la ceremonia de campeonato en Dodger Stadium, ante la multitud, Rojas volvió a mostrar esa humildad y compañerismo que se le conoce, al reconocer a cada uno de sus compañeros y agradecer a una afición que le ha dado mucho.
“Ustedes se lo merecen; ustedes llenan este lugar todas las noches”, dijo Rojas, un favorito tardío, pero un héroe que apareció en el momento en que más se necesitaba.

















