La colección de carros lujosos que dejó Diego Armando Maradona

Desde “anfibios” que podían andar al agua hasta vehículos BMW y Mercedes Benz que utilizaba en su día a día. El lujoso patrimonio que dejó el 10.

Luego de los multitudinarios homenajes en todo el planeta, la familia de Diego Armando Maradona ya está haciendo los trámites con respecto al gran patrimonio que dejó el campeón del Mundial de 1986 en el que sobresalen, por su excentricidad, los siete carros de lujo que dejó.

El pasado jueves arrancó el traspaso formal de sus bienes a cargo del administrador de la sucesión, Sebastián Baglietto. Son cinco los herederos con derechos sobre su patrimonio, sus hijos Dalma, Gianina, Jana, Diego Júnior y Dieguito Fernando.

A las instalaciones de Baglietto ya llegaron tres de los siete automóviles del astro argentino, a los que hay que incluirle una moto que está en Bielorrusia. De acuerdo a versiones de prensa, el propósito era trasladar dos BMW, que no tenían mucho uso, y una camioneta Mercedes Benz, que sí era utilizada por las personas cercanas a Diego.

Pero su “carro consentido” era un BMW M4 coupé al que apodaba “La Máquina”, con el que llegaba a los entrenamientos de Gimnasias. De hecho, quedó un video viral de él manejándolo. Un vehículo que llegaba a los 100 kilómetros en 4,1 segundos y que tenía una velocidad máxima de 250 kilómetros por hora. ¿El precio? 193.900 dólares.

Eso sí, dos de los vehículos que tenía en el extranjero fueron vendidos en Dubái: un Rolls Royce Ghost avaluado en 300.000 euros y un BMW i8, tasado en 145.000 euros. Afuera del país también quedó su renombrada “Tanque”. Un Overcomer Hunta, vehículo anfibio que podía transitar en el agua con un peso de dos toneladas y media y 2,5 metros y medio de altura.

Otro de los encargados de administrar el patrimonio que dejó Diego Armando Maradona fue el polémico abogado Matías Morla, un hombre que tuvo muchos desencuentros con la familia del ‘10′ y a quien han acusado de ser el “parásito comercial” que lo tuvo trabajando hasta el último de sus días, a pesar de su delicado estado de saludo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *